domingo, 8 de mayo de 2011

Tal vez, esta vez mis palabras sean más coherentes, tal vez esta vez sean más vacías...

Quién ha dicho que trato de hacer una comparación negativa entre coherencia y vacío? al contrario, pueden llegar a complementarse tan profundamente que me asqueo de pensarlo. Quién dijo que lo más coherente es lo más humano?  programador bajo el reinado de los binarios... god and hell, y ahí comienza mi idilio, intentando llenar vacíos con inmensos agujeros de gusano inseparables del irremediable deseo por morir vivo, reducido a un escombro humano que camina sobre la tierra tragando mentiras y vomitando sistema.

Es tan fácil caer en un sistema como sustituir un pensamiento, un ideal, una razón o una verdad  y hacerlx parte de una masa aletargada y fundida. Puedes crear mil veces un mundo distinto, o destruirlo y al tercer día levantarlo ante los ojos expectantes, cual sacra resurrección divina y prevenida. Dangerous animals, human reason.... como hormiguero andarán y cual camaleón se uniformarán sobre el color del paradigma a seguir, ese que domina así promulgue la entera e insostenible libertad.

Vamos a ver... todos nacemos, y aprendemos a gesticular, de acuerdo a ciertas necesidades satisfechas; aprendemos a actuar de acuerdo a una sociedad marcada por el hecho de ser constituida por una gran masa de seres que reivindican su existencia con la existencia del otro. Aceptamos que existe además una naturaleza, la cual ha sido amada, prostituida, venerada, ultrajada, deificada o esclavizada... la tomamos por propia sea cual sea el tipo de identificación con ella, porque, no se le escapó autoesclavizarnos y torpes, cegatosos tras de todo. Como somos tan torpes (por naturaleza) por ciegos, y necesitamos de otro para saber que existimos, preferimos aceptar la ceguera y vivir de la verdad del otro, PERO! la complementamos con esa binaria concepción: el BIEN y el MAL! vivimos en torno al verdugo, un verdugo que hace el papel de amigo imaginario, te habla, te coacciona... puede o no lograr hacerte andar,    puede convertirte en la genialidad por decisión unánime o un demente revelado, una amenaza para la sociedad.

Y tal vez mis palabras hoy tengan menos coherencia que antes, tal vez ahora tienen mayor profundidad. No lo sé...